En un momento como el actual donde se aboga por partos lo más naturales posibles, y la cesárea, a veces, se contempla como una batalla perdida, no debemos dejar de lado esto: ¿y si mi bebé se posiciona de nalgas? Lo que llamamos posición podálica. 

Llevas todo el embarazo cuidándote, preparando para el parto, haciendo los ejercicios para embarazadas que te recomendamos,y en la última eco ¡ZAS!

Tranquila, porque lo más importante para que el bebé se de la vuelta es tu tranquilidad. El estrés, la ansiedad o el miedo por lo que viene, puede dificultar la relajación de los tejidos y el libre movimiento o volteo del bebé. Si esto acontece a partir de la semana 28-32, es momento de plantearse estrategias para que se coloque en buena posición. En muchos hospitales no se atienden partos de nalgas, y esto es motivo de cesárea programada.

Aunque el estrés no sea el motivo de que el bebé se posicione así no favorece para nada el volteo. Un embarazo gemelar, poco líquido amniótico, cordón umbilical corto o un útero con forma irregular, son las causas principales.

1: BAJA LABORAL

Es muy normal ver cómo embarazadas que consideran haber llevado un buen embarazo, aguantan casi hasta el final de la gestación en su puesto de trabajo. Es una cuestión personal y no entraré en debate pero, piensa que el último trimestre debes mimarte, cuidarte y prepararte. Necesitas descansar mucho, para estar bien preparada. Nadie es imprescindible, delega responsabilidades y todo irá mejor. Y si, siempre se puede, no hay excusas.

2: PIENSA EN POSITIVO

No sólo mejorarás el vínculo, sino que conseguirás centrar atención en tu bebé y en tí. Si tu útero no está relajado, será difícil que encuentre el camino para voltearse. La propiocepción, el sentido que nos informa de la posición de nuestros músculos y órganos, es fundamental. Confía en que se dará la vuelta, no seas catastrofista y si, llegado el momento te visualizas en esta situación, piensa que tendrás un equipo que hará que tu bebé nazca, sano y salvo. No es el fin del mundo.

3: ACUDE AL FISIOTERAPEUTA

A través de diferentes técnicas manuales, suaves, nada agresivas y debido al profundo conocimiento de la anatomía, liberará tu pelvis. Las articulaciones sacroilíacas donde se encaja el sacro, los diferentes ligamentos, uterinos, utero-sacros; deben estar relajados… Toda una serie de estructuras que, si están en tensión, dificultan esta libertad de movimiento del útero y, por consiguiente, del bebé.

4: MOXIBUSTION EN EL EMBARAZO

Aunque son necesarios más estudios para confirmar sus efectos positivos en este tema, los últimos realizados concluyen que: la moxibustión bien aplicada, es eficaz y segura para corregir la posición cefálica del feto. En resumen, la técnica consiste en prender un puro de artemisa y acercarlo a dicho punto, durante unos 3-4 minutos, realizando movimientos circulares a unos 3 centímetros de la piel para no quemar.
Esta técnica actúa a través de la recepción del calor en la piel que activa las glándulas adrenales del feto y la producción de cortisol y estrógenos en la placenta. Además de otras sustancias que elevan la presión en el útero e invitan al movimiento fetal a través de la contracción uterina.
Se realiza desde hace miles de años en China y está relacionada con el alto poder de la artemisa de mover energías profundas.
Es segura y contraindicada en muy pocos casos (parto anterior por cesárea debido a posición podálica, embarazo gemelar e hipertensión arterial).
Pregunta a un profesional cualificado y ellos te aconsejarán y enseñaran para poder llevar a cabo esta técnica en casa.

Técnica de moxibustión

5: EJERCICIOS Y POSTURAS, CLAVE PARA HACER QUE EL BEBÉ SE DE LA VUELTA

Con estos ejercicios conseguimos sobre todo que el abdomen se relaje. En posiciones casi siempre de inversión, eliminando o dando la vuelta al factor gravedad. Quitando tensiones que estimulen el libre movimiento del bebé. Debes hacerlos todos los días hasta conseguir el volteo. Algunas posiciones pueden ser ejecutadas durante 20 ó 30 minutos. No suponen ningún riesgo y además la mayoría implican bastante descanso en su desarrollo. No necesariamente debes hacerlos todos seguidos, pero si un par de ellos que ocupen al menos de 30 a 40 minutos al día.

FOTO 1: camina a gatas, apoyándote en los codos. Despacio y dando “zancadas grandes” y abriendo bien las caderas. Durante un par de minutos, sin cansarte, y al final puedes quedarte en esa posición, de forma cómoda varios minutos más

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FOTO 2: túmbate en el suelo y coloca las piernas sobre una silla o taburete. Coloca debajo de tu pelvis una cuña grande de modo que la parte delgada quede apuntando hacia tu espalda, o lo que es lo mismo la parte ancha bajo tu sacro, levantando la pelvis. Si no tienes cuña, bastarán cojines colocados de forma similar.

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FOTO 3: puedes aprovechar si tienes una cama no demasiado alta, para colocarte con los codos en el suelo mientras de rodillas estás apoyada cobre el colchón. De nuevo unos cinco minutos.

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FOTO 4: gatea por la pared acercando la pelvis a la misma y quédate en estaba posición unos minutos. Si es difícil, desagradable, o necesitas hacer demasiado esfuerzo, esta no es la más indicada para ti.

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FOTO 5: en algunas clínicas de fisioterapia existen tablas de inversión. Puedes colocarte en ellas con ayuda de un profesional que te ayude y quedarte unos minutos. No debes bajar demasiado de la horizontal, con unos 30 grados será suficiente. Y si padeces hipertensión arterial, esta técnica no debe ser de tu elección.

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Un ejercicio muy recomendable es nadar. Nada, apoyando los brazos sobre una tabla, despacio, dejando la barriga relajada en el agua… Adios al factor gravedad y bienvenida la libertad de movimiento.

NOTA: VERSIÓN CEFÁLICA EXTERNA
En consenso con tu ginecólogo puedes recurrir a esta opción que consiste en dar la vuelta al bebé de forma manual, desde fuera, a través de la piel y tejidos blandos. A pesar de ser la más usada, no todos los casos serán candidatos a ella. Por este motivo debería ser la última opción, desde mi punto de vista. Pero esto es algo muy personal y cada caso debe ser valorado de forma individual. Es preferible en primera instancia “invitar” al bebé a girar, antes que “obligarle” a que lo haga. Debido a que hasta la semana 37-38 no se realiza esta técnica, si conoces la posición de nalgas de tu bebé desde la 32 aproximadamente tenéis cinco semanas previas para intentar lo demás. Hay más de un 40% de probabilidades de que el bebé de nalgas se de la vuelta de forma espontánea antes de la semana 34.

Cuéntanos cuál es tu experiencia en esto. ¿Tu bebé estaba de nalgas y se dio la vuelta? ¿Hiciste alguno de estos ejercicios? ¿Finalmente se dio la vuelta o fue una cesárea? Todas la opiniones y experiencias son bienvenidas.

 

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2 Comentarios

  1. Pues yo hice todo eso, hasta la moxibustión y al final acabé en una versión cefálica…todo por ahorrarme la cesárea segura; lo que no conseguí con el ejercicio, las posturas,etc lo consiguieron las ginecólogas en menos de un minuto. Para luego tener un parto horroroso con importantes desgarros y acabar en quirófano para reconstrucción…ahora pienso que después de todo lo que pasé quizá hubiera sido mejor la cesárea y no tratar de modificar la naturaleza (posición nalgas)… pero bueno, por lo menos lo intenté. Conozco chicas a las que les fue bien…había que intentarlo.

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