La impotencia o disfunción eréctil es como el demonio al que todos temen. No hay otra sombra que se apodere de los hombres y afecte de igual forma. Todavía hoy tener un “gatillazo” (o varios) está rodeado de tópicos, y ni hombres ni mujeres saben muy bien cómo abordarlo.

Eso le ocurre a otros, no a mí…

Esto es más un deseo que una realidad. Por nada del mundo queremos “fallar” en nuestras relaciones sexuales. Pero la verdad es que ocurre mucho más de lo que nos puede parecer.

Digamos que un gatillazo esporádico o aislado, es muy frecuente, pero no es algo que nos deba preocupar. Otro tema es cuando cumplimos criterios diagnósticos de disfunción eréctil.

Incapacidad persistente de conseguir y/o mantener una erección suficiente como para permitir una relación sexual satisfactoria.

En España, la disfunción eréctil afecta al 19% de los hombres entre 25 y 70 años, llegando a un 50% entre los hombres que tienen entre 60 y 70 años.

¿La causa de la impotencia o disfunción eréctil siempre es psicológica?

Las causas pueden ser varias, incluso combinar varias entre sí. Desde fármacos que afecten a la erección, a problemas neurológicos, vasculares u hormonales. Es verdad que a cualquiera de estas causas siempre se le sumará el factor psicológico. Siempre acompañará la ansiedad a que vuelva a pasar, el miedo a “no dar la talla”, etc. Así que muchas veces irá acompañada de una falta de deseo en el hombre.

No tengo ganas de tener relaciones, porque tengo miedo a que vuelva a pasar.

¿Cómo afecta a las mujeres la disfunción eréctil?

Son varias las mujeres que me han consultado por este tema. Los casos que más me consultan, son mujeres con parejas a los que no les apetece tener relaciones, y cuando indagamos un poco, resulta que arrastran problemas de erección desde hace tiempo.

La mujer consulta preocupada porque no ve normal la falta de deseo del hombre. Lo vive con sentimientos de culpa, casi siempre basados en el mito de que los hombres siempre tienen ganas.

El papel de la mujer en parejas heterosexuales e Internet como fuente de información, cobran fuerza a la hora de buscar soluciones para una enfermedad rodeada de tópicos.

No le gusto, ya no me quiere, no está satisfecho…

Existen también otras muchas posibilidades. Las mujeres, ante los problemas de erección de la pareja, también pueden:

  • Sentirse más cerca de sus parejas cuando se trata de episodios ocasionales.
  • Sentir rencor al pensar que tiene solución y que el hombre no hace nada para arreglarlo.
  • No darle ninguna importancia porque consideran que la relación tiene muchos aspectos, y pueden realizar otras prácticas sexuales.
  • Vivirlo como una ventaja porque no quieren mantener relaciones sexuales con penetración. Se ven aliviadas de relaciones dolorosas o poco satisfactorias.

¡Quiero seguir teniendo relaciones sexuales mucho tiempo!

Está claro que tener unas relaciones sexuales satisfactorias incide en nuestra calidad de vida, y de pareja. Hombres y mujeres aspiramos a tener relaciones hasta que seamos viejitos, ¡claro que sí!

La disfunción eréctil puede hacer tambalear el espacio íntimo de una pareja. Verbalizar las dificultades y asumir la falta de erección como una oportunidad de redescubrir los encuentros en pareja es el primer paso.

Pero a veces las parejas piensan que la única solución es dejar de tener relaciones.

Esto ya no es para nosotros. Se nos pasó el momento. Mejor lo dejamos…

¿Cómo afrontar la disfunción eréctil en pareja?

Para mí esto no es una opción, es una obligación.

La pareja que está unida, permanece unida. ¡Ante los problemas sexuales también!

La disfunción eréctil afecta a las relaciones de pareja, así que es imprescindible el abordaje conjunto.

Hay varios tratamientos médicos para la disfunción eréctil (orales, tópicos…) pero será el especialista el que aconseje uno u otro. Es fundamental acudir a él para que analice las causas de la patología y prescriba el tratamiento más conveniente para el paciente.

Lo que sí es cierto es que aumentamos las probabilidades de éxito y de que éste se mantenga en el tiempo, si combinamos esto con un abordaje en pareja.

Entender la situación es fundamental. Reeducar la sexualidad de la pareja adaptándola a los cambios que se han producido. Y establecer una comunicación eficaz que permita hablar y tratar la sexualidad de la pareja.

Una vez leí algo que me parece revelador: Si tu pareja rema o anima, es parte de la solución. Si ni rema, ni anima, es parte del problema.

Creo fervientemente que la disfunción eréctil es una magnífica oportunidad para estrechar lazos entre la pareja. Una oportunidad de redescubrir el espacio íntimo. De revelar nuevas y distintas formas de placer. De adivinar aquello que el cuerpo nos tenía escondido. De salir vencedores y fortalecidos de una situación difícil.

No olvides buscar la ayuda adecuada. En A veces nos pasa tienen un gran abanico de información y soluciones para la disfunción eréctil.

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3 Comentarios

  1. Muy bonito el artículo sobre todo porque habla del tema con profundidad y mucha claridad. A mi chico le ha pasado, tuvo una temporada muy mala y cuando llegaba el momento de tener relaciones era un horror. Se ponía super nervioso como enfadado y a mi me generaba una tensión que no veas. Al final fue al médico porque no seguir en ese plan al final desgasta. Yo pensaba que le recetarían las pastillas estas que ya todos conocemos pero no, le recetaron una crema que se llama virirec ¿ha oído hablar de este producto? A él le ha ido muy bien pero lo cierto es que no lo conocíamos. Quería hablar de mi caso por si puede ayudar a alguien. Gracias por este espacio en el que compartir. Saludos.

    • Hola Sara, gracias por comentar en Ginesex. No todo el mundo se atreve a hablar de los problemas de impotencia. Así que seguro te lo agradecen las lectoras. Claro que conozco la crema que me comentas. Es una buena opción de tratamiento. Siempre que un médico aconseje esta alternativa. Así que la mejor manera es acudir a un especialista para poder hablar y tratar el problema. Gracias y un saludo.

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