Mujeres en edad fértil. Mujeres sanas, que hacen algo de deporte, comen bien y han alcanzado la madurez suficiente y la estabilidad deseada para ser madres. Es el momento. Lo tienes todo planeado y comienzas la aventura. Un mes, dos meses, tres, ocho, diez, dieciocho… Y nada.
Por supuesto no son la mayoría pero cada vez acuden más mujeres a consulta, cuyo comienzo de historia es esta misma cabecera.
Todos los análisis médicos indican que tanto ella como su pareja están en perfectas condiciones. Óvulos sanos, esperma de calidad, trompas en buen estado, aparentemente… Pese a ello llevan más de un año intentándolo sin éxito.

Causas de Infertilidad:

Varias son las causas de infertilidad:
– Trastornos ovulatorios
– Anomalías en el semen
– Endometriosis
– Ovarios poliquísticos
– Estrés
– Depresión
– Incluso alteraciones en la pelvis, o en la columna por traumatismos severos,…
– Trompas no permeables.
– Alteraciones hormonales
– Obesidad y sedentarismo

Salvando aquellas donde el problema estriba en calidad del material ovárico o espermático, todas las que supongan una alteración en la movilidad o en la calidad del tejido, pueden y deben ser tratadas con terapia manual para que el proceso de fecundación culmine con éxito.

Este tipo de causas relacionadas con la movilidad de los tejidos o la posición de estos determinarán lo que denominamos infertilidad funcional. Las trompas desempeñan un papel fundamental en el curso de la fecundación.

Movilidad uterina:

Como bien explicó Laura en su post sobre el cérvix, las estructuras del aparato reproductor femenino se mueven. Este movimiento no es caprichoso ni de gran amplitud. Es la justa y necesaria para que el proceso de fecundación sea satisfactorio.
Diferentes procesos patológicos que cursan con inflamación, infección o herida alguna en las estructuras mencionadas suponen que se cree tejido cicatricial que formará adherencias. Esto significa, que unos tejidos se “peguen” a otros y no deslicen sobre si.

IMAGINA…

Imagina que tienes puestas tres camisetas, una sobre otra y bien ajustadas. Si mueves tus brazos, se moverán libres deslizándose sobre tu piel y entre ellas. Ahora imagina que haces un pliegue con las tres camisetas y colocas sobre él un imperdible. Durante el movimiento, el acompañamiento mencionado será más difícil, impidiendo incluso que llegues bien en arcos completos de gran recorrido. No existe entonces esa libertad de movimiento. Las luces de los vasos sanguíneos que riegan el tejido llevando nutrientes y recogiendo “basura” quedarán oprimidas (como si estirásemos mucho una manguera y su luz se cerrase), la capacidad de contraerse, expandirse o relajarse los tejidos será bloqueada y es de vital importancia que exista esta libertad.

Este efecto, explicado de manera didáctica, sería lo que pasaría cuando tras alguna infección, inflamación o formación de tejido cicatricial, pese a estar recuperadas de ese proceso en concreto, se podría frenar el correcto funcionamiento de nuestros órganos.
Ahí es donde entra nuestra ayuda como fisioterapeutas especialistas en suelo pélvico, o desde la terapia manual.

El útero se sostiene a través de varios sistemas de anclaje formados por ligamentos, que lo mantienen en su posición fisiológica de anteversión, es decir, levemente inclinado hacia delante. Acostadito sobre la vejiga. Si alguno de estos “tensores” fallase (por tener adherencias o demasiada tensión) o hubiese sido “eliminado” (por ejemplo en una intervención quirúrgica), la normal posición del útero (cuello, cuerpo, fondo) variaría complicando su función. Además, algunos de estos ligamentos no sólo hacen de sostén al útero sino que a través de ellos van arterias importantes que nutren el sistema, como la arteria uterina, a través del ligamento ancho, cuyo abordaje y estiramiento se realiza a nivel abdominal.

A través de técnicas manuales tanto en abdomen como haciendo un abordaje a través de la cavidad vaginal, podremos movilizar todos estos tejidos para darles elasticidad, mejorar la circulación y dar calidad tanto al movimiento como a las estructuras que deben desempeñar su función de forma correcta.

Cuando hablamos Osteopatía o terapia manual hay dos conceptos que no podemos perder de vista: funcionalidad y movilidad correctas.
Tener un útero en retroversión (inclinado demasiado hacia atrás, en lugar de hacia adelante) puede ser un problema para quedarte embarazada, pero si este no está fijo en esa posición, sino que queda libre para moverse orquestado por las hormonas y tú ciclo menstrual cuando sea necesario, no será tan problemático. Por tanto, no importa tanto la posición de preferencia sino que no esté limitado su movimiento por ninguna estructura vecina.

Tras realizar todas las pruebas médicas oportunas en el estudio de la fertilidad este debe ser otro punto a tener en cuenta. Como ya hemos visto hay varias enfermedades de tipo abdominopelvico que pueden crear adherencias en los tejidos que limiten o dificulten la correcta movilidad de todos los órganos implicados en la reproducción. De mejorar calidad y cantidad en cuanto a función es de lo que nos encargaremos con el abordaje manual para favorecer tu recuperación tras una enfermedad que condicione tu futuro como gestante, o simplemente salud de tu sistema uroginecológico.

OSTEOPATÍA:

El número de sesiones y el momento del abordaje deberá ser consultado de forma individual y personalizada, pero varía de 6 a 10 sesiones. Incluso cuando se trata de un proceso in vitro, preparar la zona y resolver problemas relacionados con la movilidad visceral resulta muy interesante y provechoso.

Aunque se necesita realizar más estudios que sigan respaldando la efectividad de dichos tratamientos, la relación coste-beneficio es enorme. Además el tratamiento de las estructuras a nivel osteopático no supone ningún riesgo ni tiene efectos secundarios nocivos para la salud.

¿Cuándo llevar a cabo este tratamiento?

Aunque hasta que no pase el año de vida sexual activa no se plantee a nivel médico la posibilidad de infertilidad, si has padecido alguna afección a nivel uroginecologico, es recomendable, una vez solucionado este proceso, abordar las estructuras y trabajarlas para evitar adherencias. Cuanto más tiempo pase se estructurará más la limitación y será más complicado elastificarlas.

Recuerda que no sólo dependerá de este abordaje. Un tratamiento multidisciplinar favorecerá un excelente resultado. No olvides que la nutrición es esencial. Así como el estado emocional y la práctica de deporte. El equilibrio en nuestra vida es esencial a la hora de resolver cualquier conflicto, más aún cuando de ser padres se trata.

No olvides consultarnos, escribir aquella pregunta que te ronda la cabeza y que puede ser también de utilidad para alguien más. 

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