A raíz de un artículo publicado en El País sobre el Síndrome de la mala madre, con el cual estoy muy de acuerdo, quería reflexionar sobre sexualidad femenina en la mujer/madre/trabajadora/esposa.

Porque ya está bien, ya está bien!! Sí, vengo en son de guerra!

Es verdad que no nos basta con ser mujeres. Nooo! Ahora queremos ser madres (algunas) ,trabajadoras (incluso emprendedoras), esposas, hacer ejercicio,  ir a la moda y tener tiempo libre.

Todo ello sin que baje nuestro rendimiento laboral (porque no vale trabajar, hay que sobresalir).

Sin que nuestros hijos lo noten (porque estamos en la onda de la maternidad consciente e involucradas en la educación de nuestros hijos)

Todavía resistentes a delegar el cuidado de los hijos (porque sí, queremos que nuestras parejas compartan la crianza de los hijos, pero nadie lo hace mejor que YO).

Exigentes sin compasión (con nosotras mismas, digo, claro! Porque a nadie se le machaca mejor que a una misma).

¿Y  el sexo? En medio de todo este follón, saben ustedes donde queda el sexo, y el deseo sexual, no?

Se va, se esfuma!! Porque supongo que es normal no poder con tanto y dejar alguna asignatura para más tarde. Ya si acaso la semana que viene, ya si acaso el mes que viene.

Porque si entramos en los pantanosos terrenos de la sexualidad… Qué se espera de nosotras en el sexo? No, aquí tampoco no nos quedamos cortas. Decidme si no es para volverse loca del todo.

Mujeres y sexo:

Debemos de ser señoras y castas para afuera, pero putas en la cama.

Debemos tener deseo, pero ser pasivas y complacientes.

Con mucho deseo; somos ninfómanas

Con poco deseo; estamos enfermas

Con muchas parejas: unas putas

Con pocas parejas: unas estrechas

Con orgasmos clitoridianos: inmaduras

Sin orgasmos multiples: defectuosas

Sin eyaculación durante el orgasmo: incompletas ( no estamos a la moda, claro)

Somos lentas, complicadas, enigmáticas.

¿¿Algo más??

Con este panorama señoras, una no tiene más remedio que mandar el sexo a freír espárragos. Una mujer no puede tener una sexualidad normal, libre, placentera y con todo lo que le cae encima.

Y luego me preguntan porque las mujeres tienen menos deseo que los hombres. No sé si las mujeres tenemos menos deseo, pero lo que es seguro es que el que tenemos, lo tenemos reprimido, juzgado, comparado y patologizado.

Porque nuestro deseo siempre es más o menos que otro: el masculino. No nos dejan tener el que sea. Siempre comparándonos y estando a expensas de un modelo masculino de sexualidad que no nos representa. Donde el coito es el imperativo, donde los orgasmos no son para nosotras, sino para que él otro se sienta capaz y competente. Donde estamos enfermas o eso nos hacen creer. Y es urgente que nos mediquemos.

Y porque no me gusta escuchar incluso a compañeras sexólogas decir que cuando una mujer tiene poco deseo y la sexualidad de una pareja se va al traste, intenten activar su vida sexual yendo a un hotel. Porque la vida sexual de una mujer no se soluciona con una escapada romántica cada vez que la puedan pagar. El problema es bastante más recóndito, insondable y abismal. Y a grandes problemas, grandes soluciones.

Y este no es un artículo sobre el patriarcado, pero sí lo es. Dejen nuestro deseo en paz! Y os diré una cosa chicas, o hacemos algo para salir de esta o andamos listas. Porque no podemos vivir eternamente en este Síndrome de Estocolmo.

Me encantaría saber tu opinión, ya lo sabes! Besos

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9 Comentarios

  1. Muy bueno lo tuyo. Todo lo que dices me parece que tiene mucho mas sentido que los lugares comunes a los que criticas. Por fin leo algo sobre sexo que no intenta vender o promocionar ciertos comportamientos y actitudes. Incluso lo que he leído escrito por mujeres, que a priori se les supone un diferente punto de vista, responde siempre a los estereotipos de la publicidad y los medios de comunicación. Puede que vaya variando el enfoque, pero al final es que necesitas tal o cual cosa o servicio que consumir.
    Gracias por sacar los pies del tiesto.
    Un abrazo. Carlos.

  2. He dado por casualidad con tu blog y he leído esta entrada.
    Soy una chica de 26 años, me considero feminista porque es la mejor palabra que define a una persona que lucha por la igualdad y comparto desde la primera palabra hasta la ultima todo lo que has escrito. Tuve una primera relación larga y bastante tóxica, en la cual me he sentido muy identificada con lo que debe ser ” la mujer perfecta” y ahora , al cabo. de mucho tiempo estoy disfrutando plenamente de mí misma y de mi vida solo porque como has dicho, si nos dejaran libres, seriamos aún mas perfectas. Pero perfectas con nosotras mismas, que es lo que cuenta
    Muchas gracias, como mujer, por este tipo de reflexiones no sólo por darlas con el punto de vista de una profesional, sino con tanto ímpetu como mujer.
    Por supuesto que todas mis amigas ya lo han leído 😉

  3. Mira que llega a ser complicado, todo eso. En lo que más me identifico y estoy de acuerdo es que no paramos de comparar nuestro deseo sexual, nuestra excitación y orgasmo… Eso no es placentero, para nada. Como bien dices, no hay nada mejor que una vida sexual libre!

  4. Genial el artículo,se puede decir más alto pero no más claro!! Estoy muy de acuerdo con cada una de las palabras que escribes. Las mujeres tenemos una maldición eterna y es que nos persiguen los estereotipos y roles en nuestro día a día,sea en el ámbito que sea. Siempre vamos a estar miradas con la misma lupa,gracias por aportar otra manera de mirar!!

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