Lo que planteo a continuación son algunas de las ideas que expuse en mi ponencia, Sexualidad en el postparto. Mitos y realidades. Fue en el tercer encuentro Entre dos manos. Fue un congreso maravilloso donde pudimos debatir, aprender y compartir desde un enfoque multidisciplinar sobre mujer, suelo pélvico y todo lo referente a  la salud de la mujer. Estábamos allí matronas, fisioterapeutas especialistas en uroginecología, ginecólogas, nutricionistas, especialistas del deporte,etc.. Y todo para un mismo fin. Trabajar aunando criterios para y con las mujeres.

Sobre mi tema, os dejo aquí parte de mi intervención. Esta es mi visión y mi opinión. Las que estabais allí ya lo escuchasteis, las que no, aquí lo tenéis. Siempre intento daros un poquito de mi en cada línea.

Sexualidad postparto.

Es un tema difícil. Difícil porque nos cuesta hablar de sexualidad, porque no lo hemos estudiado, y porque a veces no sabemos por donde cogerlo. La literatura científica no aporta mucho al respecto. El 90% de los estudios se refieren a esta sexualidad partiendo de una pareja heterosexual como normalidad, sin reflejar la homosexualidad, o la opción de madres solteras (que por suerte quieren y siguen teniendo sexualidad). Y por supuesto siempre se habla de relaciones sexuales, equiparándolas en exclusiva al coito. Hay muy pocos estudios que contemplen otras conductas sexuales que no sea el coito.

Como ideas básicas que encontramos en la literatura:

  • La no actividad sexual y la disfunción sexual son altamente prevalentes en el periodo perinatal. Razón de sobra, entonces para tratar, el tema de una manera preventiva, mediante educación, por ejemplo, o preguntando en el postparto, cómo está nuestra vida sexual.
  • El riesgo de disfunción sexual es mucho mayor a los 6 meses postparto, que al año. Algo que quizás ya nos haga pensar que el periodo postparto es un periodo especial en la vida de una mujer. ¿Quizás deberíamos abordarlo con especial cuidado y atención? También en cuanto a la sexualidad, claro.
  • Al contrario de lo que podríamos pensar, el modo en el que finaliza un parto (parto vaginal o cesárea) no determina mayor o menor riesgo de disfunción sexual. La morbilidad de una mujer en el parto, hace iniciar más tarde las relaciones sexuales. Pero al año, las tasas de disfunción sexual son equiparables.
  • Muchos estudios equiparan la NO actividad sexual a una disfunción sexual relacionada con el dedo sexual. Reflexionemos  por favor: ¿Una mujer que decide iniciar las relaciones en el postparto, lo va a hacer siempre con la motivación del propio deseo? Ya son algunos los estudios, que proponen que en el postparto, se debería considerar la NO actividad una situación diferente a una disfunción sexual.
  • El abordaje de la sexualidad en el postparto debe ir más allá de la función vaginal, la hormonal, o la anticoncepción. Y no siempre sabemos huir de esta asociación tan fuerte que tenemos metida en la cabeza. El estado hormonal de una mujer y el estado de la vagina, determinarán qué tipo de sexualidad tiene. Abramos la mente, por favor.
  • La sexualidad previa al embarazo, la relación de pareja y la lactancia son factores que influyen en la sexualidad postparto.
  • Parece que la masturbación es una actividad más satisfactoria que la penetración o el sexo oral, ya que es menos propensa a ser mediada por el cansancio, el dolor o el deseo. (sí! Hay algún estudio que dice esto!! Bien!! no vamos tan mal)
  • La multiparidad, y la edad temprana predicen la reanudación temprana de la actividad sexual.

Sexualidad y postparto. Algo más a tener en cuenta:

Teniendo en cuenta las aportaciones sobre la respuesta sexual humana de Basson, los conceptos de satisfacción sexual, y la importancia de la relación de pareja, una se da cuenta que hablar de sexualidad (también en el postparto) es necesariamente tener que hablar de otros muchos conceptos que intervienen en ella.

Por un lado, una necesidad de intimidad tanto física como emocional, que la mujer cubre a partir de un nuevo enamoramiento hacía el recién nacido. Es decir la necesidad de contacto, de afecto, de placer, incluso físico, queda prácticamente cubierta por esa “casi obsesión” hacia el nuevo miembro de la familia. Además temas como el cohecho y el poco tiempo de ocio que la pareja tiene como pareja (no como trio) es fundamental para dar pie a esa intimidad.

Otro aspecto importante es la Oxitocina, que nos predispone en mayor medida a tareas de crianza y cuidado, reforzando los centros de recompensa. Así que estamos mucho menos predispuestas al sexo durante el postparto. El reparto de tareas, a menudo, no equitativo, la conciliación familiar que se hace cuesta arriba durante la maternidad, son aspectos que reducen la receptividad de una mujer al sexo. Yo me encuentro con mujeres que están muy, muy cansadas y algo cabreadas. Enfadadas por la situación de cansancio, de poco tiempo, de choque con la realidad que nadie les ha explicado. Y de no saber gestionar la vida familiar con la llegada del bebé.

Por otro lado, el modo en que nos seducimos juega un papel imprescindible. El sexo ya no surge espontáneamente. La pareja debe ser consciente de la necesidad de seducir al otro/a desde que acaba una relación sexual, hasta que empieza la siguiente. Es importante que las mujeres sepamos qué nos activa, qué nos seduce. Es un autoconocimiento igual de importante que el autoconocimiento físico o genital, del que tanto nos falta por aprender. Y por supuesto, que nuestra pareja sepa qué nos seduce y qué, por el contrario, nos aleja de la respuesta sexual.

Aspectos como el hormonal, no se pueden dejar de lado. La disminución de los estrógenos y progesterona, el aumento de la oxcitocina y la prolactina son factores claves que pueden hacer que la mujer siente mayor sequedad incluso dolor, afectando a la excitación tanto subjetiva como física.

Por último, voy a citar la satisfacción sexual, que no podemos equipararla sólo al orgasmo. Ya que este concepto incluye también una satisfacción emocional. Seguimos centrando los esfuerzos en una satisfacción a través de la vagina, y de las practicas coitales. Esto es un error de base, pero lo es más durante el postparto, donde la función genital puede tardar en recuperarse. Es importante que las mujeres reflexionemos en la satisfacción relacionada con el hecho de complacer a la pareja. Esto no lo digo yo, sino que lo dicen los estudios, que afirman que la percepción de la sexualidad de la pareja tiene más influencia en la sexualidad propia, que los factores físicos o la propia sexualidad. Sé que te habrás quedado anonadada con esta frase, lo sé. Es algo para pensar largo y tendido, ¿verdad?

Esto nos indica cuanto de importante es la relación de pareja para el abordaje de la sexualidad en el postparto. La habilidad que se tenga para la resolución de conflictos. Que como bien sabréis, o os podréis imaginar, los conflictos, en el postparto y durante la crianza nos crecen como los enanos.

Dejaremos para otro día, todos los aspectos sociales y culturales que nos afectan en la sexualidad en general, y en postparto en particular.

Os dejo dos de los post a los que me referí en mi ponencia.

Vaginas precoces, para eyaculadores precoces

Mujeres asertivas y hombres tolerantes a la frustración.

Gracias por estar ahí. Por leerme, por hacerme comentarios, por hacer realidad saber que hay alguien al otro lado de la pantalla. Me tenéis para lo que necesitéis.

 

 

Comprueba tu correo!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here