Primero empezaré diciendo que yo tooooda la vida he usado tampones. Pero desde que tenía 14 años y tuve que ir a nadar con el colegio. Le pedí a mi madre que me comprara tampones porque tenía que ir a natación. Ella nunca los había usado, pero me los compró y me explicó. Más bien dejó que yo experimentara y los usara. Yo no tenía ni idea de como se coloca un tampón. El primer día fue un desastre. Fui toda la clase de natación con medio tampón en la vagina, y medio tampón fuera. Menos mal que tenía poco flujo!!

A partir de ahí fui cogiendo manejo. Nunca me he sentido cómoda con la compresa, así que casi siempre he usado tampones. En plan…Me viene la regla me pongo un tampón, y encadeno uno con otro hasta que paso al protegeslip.

Hay un punto de inflexión en mi vida con los tampones. A partir de tener a mis hijas, y sobretodo después de la segunda, empiezo a no tolerar bien los tampones. Me explicaré: Me los podía poner sin problema, pero notaba una constante sensación de malestar, sequedad, escozor... No sé muy bien como explicarlo. Pero era una cosa como: “Tengo que quitarme esto YA!”. Intenté usar menos tampones y usar más compresas, pero las compresas eran para mi insoportables. Notaba mucho picor, escozor, y unas ganas locas de quitármela y lavarme con agua. Creo que desarrollé como una sensibilidad a estos productos. No me preguntéis porqué. No lo sé. (Por si a alguien le asalta la duda, mis partos fueros por cesárea).

En fin…con todo esto, decidí investigar un poco sobre otras alternativas para pasar esos días con la máxima comodidad y de la manera más saludable posible.

Empiezo a indagar sobre los tampones. Los que mal-llamamos Tampax.

Tampax es una marca de tampones. Quizás la más famosa. Tanto que la gente usa su nombre como un genérico. En sus inicios, la empresa que fabrica y comercializa Tampax, Procter & Gambler, nunca decía de qué estaban hechos los tampones. En los últimos años, muchas mujeres y asociaciones de consumidores, habían exigido a la empresa que dilucidaran su composición. Finalmente, en 2015, tras una muerte de una niña por un shock tóxico,  Tampax consintió a desvelar sus componentes, aunque no todos. Básicamente, esta es la información que da:

El aplicador está hecho de “papel o plástico con pigmentos para el color”.

– El núcleo absorbente está compuesto de algodón y rayón.

– El material que rodea el núcleo está compuesto de rayón, poliéster o polietileno o polipropileno.

– El hilo del tampón contiene algodón y/o poliéster, trenza de polipropileno.

La empresa asegura que sus componentes son seguros. Aunque sigue sin específicar la composición en su caja, porque la ley al no ser un producto sanitario, sino un producto higienico, no les obliga a hacerlo. Lo que sabemos es que los tampones convencionales están relacionados con el síndrome de shock tóxico.

Porqué cada vez hay más mujeres que no toleran los tampones de tampax.

Fijaros que el nucleo del tampón tiene algo de  algodón (no sabemos cuanto), pero también rayón, que es como una especie de viscosa. El rayón es un producto artificial y sintético que se obtiene a partir de la celulosa.  Además, lo que envuelve el núcleo está compuesto por fibras totalmente sintéticas. Así que de algodón tendrá una mínima parte, y lo que tenga, se encuentra en el interior del tampón.

Eso significa que la parte que está en contacto con nuestra vagina está compuesta de fibras totalmente artifíciales, que tienen productos químicos para el color, el olor, y la absorción.

Esta parte de poliéster, rayón y poliestireno, va absorbiendo el flujo menstrual, y va soltando pequeñas fibras en el interior de tu vagina. Estas fibras son las que pueden darte picor, escozor, incluso sensación de sequedad. Porque de alguna manera sueltan fibras que se quedan adheridas a la mucosa de la vagina.

Cada vez hay más mujeres que sienten esas molestias, que no se sienten cómodas con los tampones. Quizás nunca se han sentido cómodas con ellos. Esto puede tener que ver con una sensibilidad personal, pero desde luego es una sensibilidad que se resumen en:

¿cuántos productos químicos puede aguantar tu vagina?

Otras consideraciones

Además de todo esto, por si fuera poco. El algodón y el rayón son blanqueados con cloro. Esto da como resultado compuestos muy parecidos a las dioxinas ( ellos dicen que en cantidades triviales). Las dioxinas son compuestos altamente cancerígenos e irritantes cuanto menos. Esto puede afectar, por ejemplo a mujeres con endometriosis.

Los estudios dicen que no se puede atribuir a las dioxinas que contienen los tampones, la endometriosis. Muy problablemente esto sea así. No tienes endometriosis por culpa de los tampones. Pero lo que sí es seguro, es que usar un producto irritante, con productos sintéticos y químicos, no va a beneficiar a la endometriosis y a dolor asociado a ella. Puesto que el tejido endometrial, que en los casos más graves, puede estar incluso en tabiques vaginales, va inflamarse y por tanto puede producir más dolor si usas este tipo de productos.

Tampones de algodón. Alternativa a los tampones convencionales.

Hay varias alternativas a los tampones.

  1. No usar tampones. Muchas mujeres han dejado de usarlos, para usar compresas, por ejemplo. (Otro día hablamos de la  compresas).
  2. Usar copa menstrual. La copa menstrual es una opción que no contiene plásticos, ni tóxicos ni ningún componente que se absorba en la vagina. La copa es una opción más que recomendable para mujeres diagnosticadas de endometriosis. Incluso sin ese diagnóstico, es razonable probarla. Especialmente si tienes reglas dolorosas.  Además, es ecológica, barata y reutilizable.
  3. Tampones de algodón 100%. Si no quieres usar la copa, y quieres seguir usando tampones. Te aconsejo que uses tampones 100% algodón. No son mucho más caros, pero el beneficio es enorme.

Aconsejo el algodón a TODAS las mujeres. Pero más encarecidamente si tienes dolores menstruales, diagnósticos como endometriosis, infertilidad, piel atópica o historial de alergias o sangrados intermenstruales o durante las relaciones.

Muchas me preguntáis qué uso yo. Yo uso la copa en la mayoría de días, pero alguna veces lo combino con tampones o protegeslip. Pero siempre uso 100% algodón. No molestan, no pican ni escuecen. Me siento respetuosa con mi cuerpo y en sintonía con el camino que quiero llevar. Que es cuidar de mi salud más íntima.

 

 

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